domingo, 12 de octubre de 2008

Derechos de la Infancia: un reto a conocer, educar, promover y defender


En el aguinaldo del Rector Mayor para este año 2008 nos invita a "Educar con el corazón de Don Bosco para el desarrollo integral de la vida de los jóvenes, sobretodo de los mas pobres y necesitados promoviendo sus derechos”

En no pocas ocasiones me ha tocado escuchar a educadores, adultos o a mis propios hermanos salesianos hacer algún comentario respecto a los derechos de la infancia, casi todos ellos asustados… “porque darles derechos a los niños, si de por si las nuevas generaciones no se aguantan ahora con los derechos pues menos…… hay que insistirles que los derechos tienen obligaciones, imagínate ahora los niños y con el poder de los derechos de la infancia se creen mucho….

Es común escuchar estas frases, o discusiones semejantes, provocando incluso reacciones en contra de cualquier proclamación de los derechos, los padres o los adultos que se sienten insultados o ninguneados ante los Derechos de la Infancia, como si perdieran algo… ¿poder?... ¿autoridad?... ¿Cual es el miedo?

Casi todas estas expresiones denotan un claro desconocimiento de la perspectiva de derechos, incluso una ingenua visión de lo que significa educar, promover y defender los mismos derechos humanos. Sin el afán de agotar el tema, o provocar controversia, me parece bueno compartir con ustedes alguna información y reflexiones respecto al tema, que puedan llevarnos a tomarnos en serio la Invitación que nos hace Don Bosco a través de las palabras de Don Pascual Chávez, SDB.

¿Un derecho se concede o se reconoce?
Pararnos frente a la Declaración de los Derechos Humanos o del niño o de las mujeres, nos coloca frente a la defensa de la dignidad de Hijos de Dios que todas las personas llevamos. ¿De que manera se fue estructurando nuestra sociedad que hubo la necesidad de declarar los principios de dignidad que deben reconocerse en todas las personas?, ¿esta dignidad, se reconoce o se concede?…

POR SUPUESTO QUE NO SE CONCEDE, esta dignidad de Hijo de Dios, de personas creada a imagen de Dios ha de reconocerse. No es algo que YO individuo o institución u organismo le DOY a los niños, son principios que reconozco, proclamo y defiendo para que sea reconocido y respetado en su dignidad.

Ante los escenarios de destrucción por las guerras mundiales del siglo pasado, la misma reflexión de la humanidad llevo a declarar algunos principios mínimos o básicos correspondientes a toda persona en el mundo para ser respetada y tratada como lo que es, como persona. Después de una declaración de los derechos humanos, se iniciaron en diferentes momentos la pronunciación por principios a grupos más específicos. En 1989 después de un largo proceso Internacional, hubo en la ONU una Convención Internacional por los Derechos de la Infancia, esta convención proclamó una declaración de 54 artículos.

Esta declaración fue firmada por los países participantes, y al firmarla se comprometían a respetarla, y promoverla. Semejante documento tenia así efectos políticos, culturales y legislativos. Los países firmantes se comprometieron a diseñar las leyes que defiendan los derechos de los niños y niñas de sus naciones, tiene que rendir un informe sistemático, se someten a la evaluación y recomendaciones de carácter político por parte de la misma ONU.

Esta Declaración también ofrece a la sociedad civil un parámetro para reconocer y hacer valer lo que ya de por si es propio de la dignidad de los niños. Para los ciudadanos comunes es deber vigilar y exigir a los gobiernos el cumplimiento de la Convención. Pero también nos ofrece una referencia para vivir al interior de las familias, de las escuelas, de las iglesias el respeto por la dignidad de nuestros niños y niñas.

La declaración esta divida en tres partes, en la primera se explican los principios fundamentales, la definición de infancia y la descripción de los derechos fundamentales:
  • Principio del Interés superior del Niño
  • Derecho a la vida y la identidad (registro de nacimiento, nombre, nacionalidad)
  • Derecho a su familia (ser parte de una familia, su relación con sus padres, sus responsabilidades y funciones en la crianza)
  • Derecho a la participación y expresión (expresar lo que piensa, opinar en lo que le afecta, recibir información)
  • Derecho a la protección integral (respeto a su integridad, privacidad, contra cualquier forma de abuso o maltrato, derecho a la seguridad social, frente a situaciones de infracción de la ley, cuidado a su salud, descanso y esparcimiento).
  • Derecho a la educación.
  • Principios de no discriminación (libertad de expresión, de pensamiento, de conciencia, de religión, de asociación, de reunión.

La segunda parte describe los mecanismos de aplicación y seguimiento de la Convención, la conformación de un Comité Internacional, de comités nacionales y regionales. La tercera parte enuncia los compromisos que adquieren los Estados Firmantes, quienes deben garantizar la aplicación de la Convención, y sus consecuencias Internacionales.

Los derechos no me los concede ni la ONU, ni el Gobierno, ni la Iglesia, son principios derivados de mi propio ser humano, de mi ser niño, ser joven. Los derechos me los reconocen y puedo exigir su cumplimiento, no es ningún favor.

Para nosotros los creyentes los derechos humanos y de la infancia se derivan de la dignidad de hijo de Dios, dignidad que Dios nos concede y no puede quedar sujeta al reconocimiento, esta dignidad ya existe, la Iglesia, el gobierno, la sociedad, la familia, el individuo, la reconoce y luchara por defenderla.

Algunas consecuencias de conocer, promover y defender los derechos de la infancia:

1. Es importante favorecer el protagonismo infantil
  • no solo que ellos hagan, sino que opine sobre lo que hacen o les toca hacer
  • conocer, promover la expresión de su opinión
  • escuchar abrir espacios para escucharlos
  • permitir su iniciativa el aporte de sus ideas
  • tomar en cuenta su opinión cuando se esta tratando de tomar alguna decisión, sobretodo si esta les incube directamente

2. Partir desde la perspectiva de derecho, defender su integridad como persona.

3. Colaborar, mantenernos informados, participar en las instancias e instituciones que tienen que ver con la infancia: escuelas, iglesias, clubes, hospitales, DIF, familia. Exigir la promulgación de leyes y políticas públicas a favor de la infancia y su cumplimiento.

4. En la revisión de México estos son algunos temas pendientes:
  • Ciudadanía, aun hay muchos niños que no son registrados, lo que les impide o dificulta el acceso a los servicios públicos de educación, salud, seguridad social y participación ciudadana.
  • La Salud como derecho fundamental para proteger el desarrollo sano de niños y niñas en toda la republica. Sobretodo en los temas de mortalidad infantil, esquema de vacunación, salud sexual y reproductiva de adolescentes. Hay algunos aspectos sobre su incorporación laboral y la protección a la explotación.
  • Seguridad Humana, en diferentes ámbitos desde el familiar hasta el nacional.
  • Educación. No solamente el acceso a la educación básica, sino a contar con propuestas de calidad en las propuestas educativas, en el compromiso y responsabilidad de sus maestros o educadores,
  • Economía claramente identificada con la prioridad por la infancia, para la supervivencia y el optimo desarrollo de todos los niños sin distinción geográfica, étnica, o social.
  • Promover el Hábitat asegurando el combate a la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo, la degradación del ambiente y la discriminación. El acceso al agua potable y a los servicios básicos de saneamiento, de electricidad y de seguridad social.

5. Estar en contacto o al pendiente con las instancias legales para promover y velar por los derechos de la Infancia. Acudir a éstas cuando sea evidente la violación a cualquiera de sus derechos:
  • DIF jurídico.
  • Agencias del ministerio publico especializados en la familia y en la infancia
  • Comités o consejos estatales o municipales por los derechos de la infancia

Me parece que para la familia salesiana el compromiso de educar con el corazón de Don Bosco, no puede quedarse solo en una frase, con actitud pasiva frente a los hechos que no respetan la dignidad de los niños y de los jóvenes. En la medida que mostremos interés seremos capaces de comprometernos responsablemente en el cuidado de nuestros niños y niñas.

P. Hugo Orozco Sánchez, SDB
Obra Salesiana de Cd. Juárez

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